The Happy Architect

Humanitarian & Sustainable Architecture

[LEED® LAB] Una oportunidad para las Universidades en América Latina

leedlab-01

Definitivamente, la oportunidad de mejorar nuestras ciudades en Latinoamérica está en manos de nuestros jóvenes estudiantes. Para ello, es determinante el rol que las universidades están tomando en su formación y como los encaminan profesionalmente.

Actualmente, el USGBC® (U. S. Green Building Council) está desarrollando programas y oportunidades para que los estudiantes que están y estarán desenvolviéndose en el ramo de la edificación de ciudades, puedan contemplar y utilizar estrategias que reduzcan los impactos negativos que generan al construirse, así como aumentar la calidad de vida y el bienestar económico de las naciones a nivel mundial; y la sustentabilidad, es un área de oportunidad. Según el USGBC®, más del 70% de los estudiantes universitarios y el 50% de los trabajadores, están en busca de oportunidades de trabajo con impacto social en Estados Unidos; para el año 2038, según el mismo organismo, la nación norteamericana generará 4.2 millones de empleos dedicados al ramo de la sustentabilidad, que es un incremento del 500% de lo que ofrece el mercado al día de hoy.

Además, en una encuesta realizada en Estados Unidos, el 80% de los jóvenes profesionales aseguraron que desearían trabajar en un empleo con enfoque sustentable, mientras que el 61% de los futuros estudiantes universitarios, comentaron que ya están informados en cómo profesionalmente, pueden involucrarse en un trabajo que promueva el bienestar social, el desarrollo económico y la regeneración ambiental.

Si bien, la calidad educativa en Norteamérica no es igual que en América Latina, es evidente que la oportunidad de “hacer bien las cosas” está aún en manos de quienes toman decisiones y forman al presente y futuro de las países; es aquí donde las universidades puedan tomar un papel importante e incorporar en sus planes de estudio el programa de LEED® LAB.

El Centro de Escuelas Sustentables del USGBC®, ha creado el LEED® LAB, un programa para mejorar el aprendizaje de los estudiantes universitarios en temas de edificación sustentable, e involucrarlos en proyectos reales con el objetivo de prepararlos para tener entrada directa al mundo de la sustentabilidad. En este programa, los estudiantes aprenden, comprenden y aplican los principios de LEED® EBOM y los prepara para poder presentar acreditarse como profesionales LEED Green Associate y LEED AP O+M, según sea el caso.

En LEED® LAB, los estudiantes al interactuar con un proyecto real, aprenden habilidades de gestión de proyectos, desarrollo efectivo interpersonal, habilidad de comunicación y resolución de problemas; además, aprenden a trabajar en equipo, disfrutar de las oportunidades laborales que el programa ofrece, entre otros beneficios más.

En México, existen cátedras de Arquitectura Sustentable y Certificación LEED® como: Cátedra BEA en el Instituto Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey; Taller de Proyectos con acentuación en Arquitectura Sustentable en la Universidad Autónoma de Nuevo León, por mencionar algunas; sin embargo, el programa LEED® LAB va más allá. Según el Arq. David Domínguez LEED AP y USGBC® Faculty, la Universidad Panamericana ha sido la primer universidad en aplicar el programa LEED® LAB en México, sin embargo, la Universidad Iberoaméricana fue la primera en traerla al país, pero iniciará hasta Agosto del 2016.

Poner en marcha un programa LEED® LAB en cualquier universidad Latinoamericana es un reto, pero más que ello, es la oportunidad de mejorar la situación actual de una de las regiones más desiguales del mundo.

Bibliografía:USGBC®. LEED LAB. Recuperado en: http://www.usgbc.org/articles/leed-lab-preparing-our-students-careers-they-want

Por: Eduardo Ortiz, arquitecto LEED Green Associate. Catedrático en la UANL.

Certificaciones Sustentables: Un negocio rentable

CERTIFICACIONES-01.png

A medida que la población mundial crece, también lo hacen las ciudades y los procesos de urbanización. Sin embargo, todo aquello que es construido en nuestro planeta genera profundos impactos ambientales que son seguidos por daños en la economía y calidad de vida de nuestras comunidades. A pesar de los esfuerzos que órganos internacionales y de la sociedad han realizado, la mayoría de los productos, la infraestructura y los edificios están siendo diseñados sin tener en cuenta los efectos nocivos que éstas acciones tienen en los ecosistemas y los seres vivos que las habitan; incluyendo a los seres humanos. Por esta razón, la necesidad de crear conjuntos sistemáticos integrales para redefinir cómo debería de construirse la infraestructura, los edificios y todo lo que engloba ello, es de suma importancia para la economía mundial.

En la actualidad existen diversas normas, certificaciones y programas que sirven como metodologías enfocadas en la medición de proyectos sustentables y sostenibles para zonas urbanizadas, rurales y de reserva ecológica con la firme intención de mantener un equilibrio entre lo ambiental, lo económico y lo social, elevando el valor de cada uno de los proyectos que se forjan bajo sus recomendaciones. Estas metodologías han optado por producir ciertos estándares de calidad basados en mediciones, rendimientos y sobre todo, haciendo referencia o uso de otras normas existentes para incrementar su grado de credibilidad y manteniendo su integridad como iniciativa creada por órganos ya sea de carácter público o privado.

Si bien, algunas de éstas metodologías de medición han sido señaladas por estar concebidas bajo la iniciativa de grupos con intereses privados con el fin de hacer uso de ellas y mejorar su imagen pública debido a sus acciones, también es cierto que existe una preocupación latente por parte de los órganos que las han impulsado con el objetivo de crear modelos de negocio que pueda tener beneficios en las tres dimensiones de la sustentabilidad. Como ejemplo están las políticas públicas en diferentes países que han sido impulsadas por éstos órganos como la NMX-AA-164-SCFI-2013 de Edificación Sustentable en México, o los incentivos fiscales por la producción de energía limpia en Japón, o la restauración de ecosistemas naturales en Estados Unidos, por mencionar algunos.

En el mundo, la mayoría de los países con economías capitalistas o economías estables cuentan con órganos públicos y privados que generan sus propias iniciativas para la creación de productos, infraestructura y edificios sustentables, sin embargo, hay algunas que han trascendido a nivel internacional y que han permeado a otros países por su grado de credibilidad, eficiencia e impacto generado. Según Stephanie Verra, el impulso hacia el diseño sustentable a través de metodologías de impacto aumentó en la década de 1990 con la formación del Building Research Establishment’s Environmental Assessment Method (BREEAM) en Reino Unido y después a finales de esa década, con la creación del Leadership in Energy and Environmenal Design (LEED) en Estados Unidos. A partir de ahí la cadena incrementó como con el surgimiento del Green Building Initiative (GBI), el National Association of Homebuilders (NAHB), Sustainable Sites, WELL Building Standard, Green Globes, Energy Star, Water Sense, Cradle to Credle, entre otros.

primer-beneficio-mercado-inmobiliario

Impacto de los Edificios que cumplen con algún tipo de norma o certificación.

En este sentido, he seleccionado las metodologías de medición más representativas para ser caracterizadas y diferenciadas por categorías basado en el artículo realizado por Verra (2014) para el National Institute of Building Sciences:

A.- Normas de Construcción

Como primer instancia, es importante señalar que una norma es un conjunto de reglas y criterios con los que un producto puede ser evaluado y que está consensuado por organizamos de carácter internacional como el American National Standards Institute (ANSI), el ASTM International Standards Worldwide, o, el American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE). Este tipo de órganos apoyan la gestión de normas y certificaciones de tipo ISO (International Standards Organization), que define y desarrolla estándares internacionales que con frecuencia se convierten en leyes, o bien, ayudan a formar las bases para la creación de otras de carácter regional.

Este tipo de normas son constantemente consultadas por diversas certificaciones y programas debido al grado de credibilidad, profesionalismo y seriedad con la que son formadas, además de ser aceptadas por un sector importante de la comunidad internacional.

B.- Certificación de Productos Sustentables

Como segundo punto, es necesario señalar que una certificación es una confirmación de que un producto cumple con los criterios definidos por una norma. Por ejemplo, ISO define que una certificación es “cualquier actividad destinada a determinar directa o indirectamente que se ha cumplido con los requisitos necesarios”. Con lo anterior, la certificación de estos productos ha ayudado complementar los proyectos de infraestructura y edificación sustentable, ya que garantizan y ofrecen que estos proyectos adquieren productos basados en los parámetros de ciclo de vida.

Etiqueta de Certificación por Tipo de Productos Sustentables según ISO

Tipo Número ISO Cómo se caracteriza
Tipo I ISO 14024 Sello de aprobación para los requisitos de atributos múltiples.
Tipo II ISO 14021 Verificación ambiental de atributos sencillos por consumo de energía, emisiones, o contenido reciclado.
Tipo III ISO 14025 Declaran la información detallada de su contenido.

Certificaciones de Productos Sustentables

Tabla 2-01

tipo-de-certificacion-prefieren-los-inversores

Porcentaje de Impacto por sus acciones en Sitio, Agua, Energía, Materiales y Ambiente.

C.- Certificación y clasificación de edificios Sustentables

Los sistemas de clasificación o certificación de edificios sustentables están dirigidos en ampliar los enfoques más allá de considerar si un edificio cumple o no con lo establecido. Estos sistemas de evaluación constantemente recurren a normas internacionales y promueven el uso de productos certificados como sustentables.

Según el RSMeans, existen cuatro principios que deben ser considerados al evaluar un sistema de certificación o clasificación:

  • Basados en la Ciencia: Los resultados y decisiones deben ser reproducibles por otros utilizando la misma metodología.
  • Transparentes: Las normas y los procedimientos para la concesión de la certificación deberán ser abiertos para su evaluación.
  • Objetivas: Deben ser libres de contar con algún tipo de conflicto de interés.
  • Progresivas: Las normas deben avanzar en las prácticas de la industria y mantenerse actualizadas.

Tabla3.1-01Tabla3.2-01

Tabla3.3-01

Tabla recreada de Green Building Standards & Certification Systems. 2014 y Actualizada a 2016 en Sistema LEED®

Actualmente existen certificaciones en proceso de desarrollo y enfocadas también en la evaluación inmobiliaria de edificaciones y desarrollos sustentables como PEER y GRESB y que son evaluados por el Green Business Certification Inc. (GBCI®). Así, la industria de la construcción a nivel mundial ha sido ya impactada en las formas de edificación, por lo que más que una “moda” como muchos lo llaman, es una tendencia en la cuál queramos o no, tendremos que involucrarnos.

SustainabilityHeader

A continuación, una serie de normas y códigos que rigen la mayoría de las edificaciones y desarrollos sustentables;

Por Eduardo Ortiz, Arquitecto LEED Green Associate

Bibliografía:

Stephanie Vierra. Green Buildingn Standards & Certification Systems. Recuperado en: https://www.wbdg.org/resources/gbs.php

USGBC®. Sistema Versión 4. Recuperado en: http://www.usgbc.org

[Estamos listos para un Super Bowl]

921101_10153868344210049_7403978233841953420_o

Nunca había visto esta toma de la ciudad. Estoy impresionado. La primera vez que la vi realmente pensé que era un “american downtown”. Pero no. Esto es Monterrey/SanPeter con vista desde una colonia marginada.

Una vista que pareciera ser de una ciudad inalcanzable, como cuando vas a un centro comercial y no puedes comprar lo que hay detrás del aparador. Como cuándo un indigente mira atrás la ventana de un restaurante. Cómo cuándo un niño sin padre/madre ve a otro disfrutando de ellos. 

Y no es que deseamos lo que otros tienen sin voltear a ver lo que tú tienes. Estoy a favor del crecimiento vertical, estoy a favor del crecimiento de las ciudades, estoy a favor del crecimiento económico. Pero tal vez, y sólo tal vez, porque no soy un experto… deberíamos de considerar hacer proyectos que promuevan la equidad social.

No sé… puede ser… tal vez… quizá.

Por Eduardo Ortiz

@edby7

Nuevo León: Un estado tuitero infeliz

celular mexicanos

Según ElEconomista.com.mx México tenía 8.1 millones de tuiteros en 2015

¿Imaginas que pudieran medir el grado de felicidad de un estado a través de los tuits que escriben sus habitantes?

Un estudio realizando por el Instituto Nacional de Estadística y Geográfica (INEGI) en donde determinaron el estado de ánimo de los tuiteros en México, arrojó como resultado que Nuevo León –yo siendo regio y tuitero de corazón– cuenta con un índice muy alto a comparación de la media nacional, en dónde las personas que utilizan la red social de Twitter® tienden a ser más infelices, mientras que Sonora fue catalogado como el estado que cuenta con los habitantes tuiteros más infelices, y Nayarit fue determinado como el estado con los tuiteros más felices del país según el estudio.

“Twitter® es una red social en la que los usuarios escriben textos cortos de hasta 140 caracteres que quedan visibles públicamente… Adicionalmente el tuitero tiene la alternativa de georreferenciar sus tuits, etiquetando cada tuit con las coordenadas geográficas de su ubicación en el momento de publicarlo”.

Según el documento publicado “el análisis del ánimo de los tuiteros se centró en estos tuits georreferenciados, debido a que es posible descargarlos mediante filtros geográficos sin importar el tema del que hable el tuitero, la desventaja de esto es que no todos los tuits se emiten con el atributo geográfico. El equipo de trabajo integrado por investigadores de INEGI, INFOTEC y Centro Geo, y contó además con el valioso apoyo del Positive Psychology Center de la University of Pennsylvania así como de la Universidad Tec Milenio y su Instituto de Ciencias de la Felicidad.  Mediante el uso de mecanismos que Twitter pone a disposición de cualquier usuario, el INEGI ha recolectado tuits públicos y georreferenciados dentro del territorio nacional, la parte sur de USA y norte de Centroamérica”.

Te compartimos a continuación el mapa gráfico con el estado de ánimo de los tuiteros a nivel nacional y una gráfica en donde se compara la media nacional, Nuevo León, Nayarit (el estado más feliz) y Sonora (el estado más infeliz).

estado de animo mexixanos-01.png

Los tuits fueron recolectados por el INEGI entre Febrero de 2015 y Mayo de 2015.

Por: Eduardo Ortiz

http://www.about.me/edby7

Fuente Bibliográfica: 

8.1 millones de mexicanos usando Twitter. Recopilado en El Economista en: http://eleconomista.com.mx/tecnociencia/2015/05/20/mexico-tendra-81-millones-usuarios-twitter-2015

Estado de ánimo de tuiteros en Estados Unidos Mexicanos. Recopilado en: http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/investigacion/Experimentales/animotuitero/default.aspx

Derecho a la Ciudad: Un pilar fundamental para la sustentabilidad de América Latina

12190785_10207062941826427_2357773485812763012_n

“Hacer el retrato de una ciudad es el trabajo de una vida y ninguna foto es suficiente, porque la ciudad está cambiando siempre. Todo lo que hay en la ciudad es parte de su historia: su cuerpo físico de ladrillo, piedra, acero, vidrio, madera, como su sangre vital de hombres y mujeres que viven y respiran. Las calles, los paisajes, la tragedia, la comedia, la pobreza, la riqueza.” (Berenice Abbott, 1989).

La forma en que se han densificado las ciudades del mundo, han modificado con el paso del tiempo la manera en que se produce la vivienda dentro de ellas, y con ello, se ha sacrificado la calidad de vida de las personas que las habitan. Esto ha generado investigaciones enfocadas a el problema de la forma en que se están conformando las ciudades, las carencias de los diferentes tipos de vivienda que se están construyendo y la falta de accesos que éstas ofrecen en cuanto a servicios básicos y conectividad a sus centros de trabajo, educación, salud y espacios de recreación.

El planeta tierra ha sido sometido a cambios drásticos en su configuración geográfica, natural y social, siendo el crecimiento poblacional — que asciende a más 7 mil millones de habitantes, cifra alcanzada el 30 de Octubre de 2011 según la Organización de las Naciones Unidas (ONU)— una de las principales causas para generar dichos sucesos en el mundo. Sin embargo, el problema principal radica en que la misma ONU señala que hoy en día (2016), más de la mitad de la humanidad vive en ciudades y que para el 2030, casi el 60% de la población vivirá en zonas urbanizadas, y a pesar de que las ciudades apenas ocupan el 3% del planeta en cuestión territorial, éstas representan entre el 60 y 70 porciento del consumo de energía del planeta, además de generar el 75% de las emisiones de carbono. Como consecuencia de esta explosión demográfica y territorial, la ONU señala que más de 828 millones de personas están subsistiendo en barrios marginales carentes de servicios básicos como vivienda digna, agua, electricidad, salud, educación, empleo formal, entre otros, y el número de personas seguirá creciendo conforme pasen las décadas.

Si bien, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) señala que en las próximas décadas, gran parte de la exponencial urbanización y por consecuente, de personas viviendo en las ciudades, tendrá lugar principalmente en los continentes de África y Asia, América Latina y del Caribe ha sobrepasado todos los indicadores promedio al registrar según el Dr. Guillermo Gándara en su ponencia Sustentabilidad Urbana, que en 2010 el 80% de sus habitantes vivía en ciudades y que para el 2050, alcanzará el 90% contra el promedio mundial que registrará el 70% para ese mismo año.

Con lo anterior, la UNFPA (2014) indica que “la urbanización tiene el potencial de marcar el comienzo de una nueva era de bienestar, eficiencia de los recursos y crecimiento económico”, sin embargo existe una evidente desigualdad social como consecuencia del incumplimiento por parte de los Gobiernos Locales de garantizar a sus habitantes el Derecho a la Ciudad y que repercute en una elevada concentración de pobreza en las zonas urbanas que incitan a la misma población a ubicarse en zonas de riesgo o periferias de las mismas ciudades —que con el paso de los años terminan por formar parte del interior de las ciudades mayormente pobladas— y que con frecuencia son barrios marginales, asentamientos informales, y hoy en día, la nueva tendencia de prácticas como el convertirse en posesionarios de viviendas abandonadas, mismas que tampoco han garantizado a los habitantes sus derechos a una vivienda adecuada.

Alvarado-Alegría (2014: 2) menciona que “las ciudades son territorios con gran riqueza y diversidad, el modo de vida urbano influye sobre la forma en que establecemos vínculos con nuestros semejantes y con el territorio” sin embargo, los modelos de desarrollo situados específicamente en el crecimiento de las ciudades y la producción de la vivienda están caracterizados por la rentabilidad de los negocios público-privados y que son quienes toman las decisiones de cómo y dónde deben de vivir las personas, generando así según Hábitat Internacional Coalition (HIC) (2016) pobreza y exclusión que contribuyen a la depredación de los recursos naturales y los ecosistemas que configuran un entorno ambiental específico, incrementan los índices de migración y urbanización, promueven la segregación social y espacial, así como incitan a la privatización de los bienes comunes y del espacio público. En general, las poblaciones de América Latina están privadas o limitadas según sus características económicas, culturales, sociales, étnicas, de género y edad, con las cuales tienen que lidiar en su día a día para “satisfacer sus más elementales necesidades básicas” (Zimmerling citado de Vázquez, 2010:153). A pesar del aumento en la densidad poblacional y territorial en el que se está envolviendo nuestro mundo, la ONU enfatiza que esto debería de convertirse en una reto para aumentar la eficiencia y la innovación tecnológica, así como reducir el consumo de recursos y de energía del planeta tierra.

“La ciudad es uno de los intentos más consistentes, y a la postre, más exitosos del hombre, de rehacer el mundo en el que vive a partir de sus anhelos más profundos. Si la ciudad, en todo caso, es el mundo que el hombre ha creado, es también el mundo en el que está condenado a vivir. Así, de manera indirecta y sin una conciencia clara de la naturaleza de su tarea, al hacer la ciudad, el hombre se ha rehecho a sí mismo.” David Harvey (2008).

Definir la ciudad más allá de su concepto etimológico del latín civitas, —es el área urbana que representa una alta densidad de población, conformada por habitantes que no suelen dedicarse a las actividades agrícolas— representa un reto en la sociedad contemporánea y la forma en que se están desarrollando las dinámicas urbanas, espaciales y sociales. Por ejemplo, la Conferencia Europea de la Estadística de Praga define a la ciudad como “una aglomeración de más de 10,000 habitantes y las de entre 2,000 y 10,000 habitantes siempre y cuando, menos del 25% de la población se dedique a la agricultura. Es evidente que la misma definición de ciudad propuesta por diferentes órganos y gobiernos limita la garantía de oportunidades que pudiera ofrecer a una sociedad cambiante, evolutiva y migrante por diferentes contextos socioculturales, económicos y/o contingencias ambientales.

Como ejemplo clásico para definir una ciudad, en la Tabla 1.1 se puede observar como se concibe según diferentes países:

Tabla 1.1 Definición de Ciudad en diferentes Países
Países Numero de habitantes requeridos
Japón A partir de 20,000 habitantes
Rusia, España y Grecia A partir de 10,000 habitantes
Turkmenistán, India y Ghana A partir de 5,000 habitantes
Estados Unidos, Uruguay y China A partir de 2,500 habitantes
Australia, Venezuela y Canadá A partir de 1,000 habitantes
Dinamarca, Suencia y Finlandia A partir de 200 habitantes
MÉXICO A partir de 2,500 habitantes

Tabla recreada de Bottino Bernardo (2009: 1)

Bottino (2009: 1-2) invita a que es necesario considerar que una ciudad es más que un simple número de habitantes, ya que es indispensable contemplar las funciones de la sociedad, los servicios que brinda el estado, las actividades de sus habitantes y la misma percepción de vivir en un medio urbano.

Con lo anterior, se puede observar cómo el ritmo de crecimiento acelerado y caótico que las ciudades del mundo y de América Latina han experimentado en las últimas décadas, han incitado a que organismos de la sociedad civil liderados por Hábitat international Coalition (HIC) y profesionistas interdisciplinarios (Lefebvre 1968, Mitchell 2003 y Borja 2003) presionen a los gobiernos locales, así como a la misma Organización de las Naciones Unidas (ONU) a decretar derechos humanos emergentes de los cuáles aparece el concepto el “Derecho a la Ciudad” como parte fundamental de los derechos de primer generación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) de 1948.

Estos derechos humanos emergentes llamados por Martínez Bullé (1991: 412) como derechos de segunda y tercera generación, lograron que se crearan documentos como: el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) en 1966 pero que entró en vigor hasta 1976; la Declaración de Derechos Humanos Emergentes (DDHE) en 2004; la Carta Mundial del Derecho a la Ciudad (CMDC) en 2004, y; la Carta de la Ciudad de México por el Derecho a la Ciudad de 2010 recientemente, han fungido como herramientas de referencia para el concepto de Derecho a la Ciudad y otros más. Sin embargo, Charlotte Mathivet (2009) recapitula que el término Derecho a la Ciudad es una idea que podría remontarse a 1968 propuesta por el sociólogo Henri Lefebvre titulada en su libro El derecho a la ciudad como consecuencia del impacto negativo generado en las sociedades por los países de economías capitalistas, siendo la ciudad sometida “al servicio exclusivo de los intereses de la acumulación del capital”. La propuesta de Lefebvre (1968) según su libro, es construir políticas que partan de los mismos habitantes como punto regenerativo en dónde la sociedad tuviera la posibilidad de convertirse en la dueña de la ciudad. Además, Mathivet (2009) contextualiza que el sociólogo en su libro propone una nueva perspectiva política denominada Derecho a la Ciudad como “frente a los efectos causados por el neoliberalismo, como la privatización de los espacio urbanos, el uso mercantil de la ciudad, la predominancia de industrias y espacios mercantiles”. Como punto de referencia, David Harvey (2008) define que “el derecho a la ciudad no es simplemente el derecho de acceso a lo que ya existe, sino el derecho a cambiarlo a partir de nuestros anhelos más profundos”, reafirmando la postura propuesta por el mismo Lefebvre.

12524077_1660315760889708_8893174075780452444_n.jpg

Si bien, las ciudades se construyen bajo sociedades en la que los derechos humanos prevalecen como parte fundamental del crecimiento de las mismas, —o que en la teoría utópica, así debería de ser— Harvey (2008) afirma que los derechos inalienables a la propiedad y a las ganancias se imponen sobre cualquier otra concepción de derechos que se pueda tener”. Alvarado-Alegrría (2009: 4) revela que este movimiento social sobre el Derecho a la Ciudad reitera la idea de que la derechos humanos económicos, sociales, culturales y ambientales son imprescindibles para que cada ser humano pueda ejercer su propio proyecto de vida, y que por lo tanto, la ciudad son derechos como bienes de inversión para el desarrollo individual y colectivo de una sociedad que reside en una zona urbanizada.

Ampliar el debate en la materia del Derecho a la Ciudad nos permitirá concretizar soluciones de Desarrollo Sustentable al problema habitacional existente hoy en día, por lo que será imprescindible identificar mejoras a las políticas públicas que le permitan a una comunidad, ciudad, región o país, potenciar prácticas eficientes que les permita desarrollar modelos en donde la equidad social se vuelva un factor importante para que sus economías puedan seguir teniendo un crecimiento sostenible, logrando así inversiones de diferente capital para promover acciones que promuevan la estabilidad o regeneración ambiental del entorno con el que convergen. Lewin (1964) afirma que, “es necesario considerar al individuo y el medio ambiente como una entidad única e inseparable” pues “así como el sujeto actúa sobre el medio ambiente, el medio ambiente también está en grado de afectar a la persona de manera profunda”, y un estado que no proteja a sus habitantes, será una sociedad que no proteja su economía, seguridad y medio ambiente en el que convive.

Eduardo Ortiz es Arquitecto LEED Green Associate, cursando la Maestría en Ciencias Sociales con orientación en Desarrollo Sustentable por la UANL y certificado en Design Thinking por el CEDIM. Catedrático en UANL, UVM, LCI y UMM, ex Director de Architecture for Humanity Monterrey y Fundador de Arquitectura para mi Escuela.

¿Te interesa la Bibliografía? Consultala conmigo: eduardo.mzarq@gmail.com

[Open Architecture Collaborative] La nueva imagen de la Arquitectura Social

oac-01Por Eduardo Ortiz

El 1 de enero del 2015, Eric Cesal, Director Ejecutivo de la organización Architecture For Humanity (AFH) con sede central en San Francisco, anunció el despido de todo su personal, cerrando así sus operaciones y oficinas tras más de 15 años de haberse fundado por Kate Stohr y Cameron Sinclair. Esta noticia generó incertidumbre y confusión entre los 58 capítulos regionales restantes que formaban parte de la red a nivel mundial en los cinco continentes del planeta, sin embargo, estos no tardaron en comunicar su postura tras el anuncio a través de sus diferentes medios de comunicación, en donde la respuesta constante fue que los capítulos seguirían operando independientemente de lo sucedido en la oficina central mientras decidían si seguirían formando parte de la red de AFH, o bien; desde una nueva imagen, misión y visión.

El primer paso fue renombrar la organización como Architecture for Humanity Chapter Network (AFHCN), y coordinados por Garrett Jacobs, estuvieron enfocados en mantener la relación entre los diferentes capítulos regionales y crear un plan de acción que pueda beneficiar a todos; pasó casi un año de juntas charrettes entre los coordinadores regionales y directores de capítulos para tomar una decisión, y decidieron crear Open Architecture Collaborative (OAC) con la convicción de que “el Diseño hace posible que todos puedan soñar y construir un lugar mejor”.

Garrett Jacobs –quien fue impulsado como Director General por toda la red de capítulos por su nivel de compromiso con la organización y quién cree en el poder que tiene la arquitectura para transformar la sociedad– anunció el día 9 de Marzo el lanzamiento de la organización a través de las diferentes redes sociales y se proclamaron como los “diseñadores locales que trabajan con comunidades de bajos recursos y que contribuyen a una red global”.

Open Architecture Collaborative refiere en su sitio de internet que “cuando la gente diseña y construye sus propios entornos, se crea un sentido de pertenencia que hace que las personas se apropien de los espacios y estos puedan ser sostenible a lo largo del tiempo”.

Los capítulos que hoy forman parte de la red OAC son:

listaoac-01

http://www.openarchcollab.org
#designtogether #ImWithOAC #openarchcollab

Por Eduardo Ortiz: Arquitecto LEED Green Associate. 

http://www.about.me/edby7

¿Quiénes son LEED® en México?

mexico-01.png

Foto de Torre HSBC por el USGBC® y editada por Eduardo Ortiz.

En México, la tendencia de edificar de manera sustentable ha tomado relevancia tras la llegada de la Certificación LEED® (Leadership in Energy and Environmental Design) creada por el USGBC® (U.S. Green Building Council), pero en la última década, su tendencia ha crecido exponencialmente.

Proyectos de gran escala como la Torre HSBC México ubicada en la Ciudad de México con certificación Oro; el Corporativo Terracota Cien ubicado en la misma ciudad con certificación Platino; proyectos de pequeña escala como el 7-Eleven ubicado dentro de la Universidad de Monterrey con certificado Oro; incluso proyectos de carácter histórico como el Antiguo Palacio Virreinal que ha sido certificado con el nivel Oro en la capital mexicana, han sido algunos de los proyectos que están transformando su entorno. México  en Julio del 2015 ya contaba con 139 edificios con algún nivel de certificación y más de 460 edificios registrados; edificios que hoy superan los 13,168,705m2 de huella  y que están generando un impacto positivo en sus alrededores.

Si bien, algunos de los proyectos certificados en México han sido asesorados por organizaciones o especialistas internacionales, empresas mexicanas como Three Consultoría Medioambiental, EA Energía y Arquitectura, Revitaliza Consultores, Bioconstrucción y Energía Alternativa, y Civitas SC, han sido algunos de los principales impulsores de las edificaciones sustentables utilizando como herramienta la Certificación LEED® y que son respaldados por organismos sin ánimo de lucro como SUME Sustentabilidad para México A.C.

Por tal, resulta oportuno resaltar quiénes son los profesionales LEED® que están jugando un papel clave para la industria de la edificación sustentable y que cuentan con algún tipo de credencial profesional LEED® en México –incluyendo la credencial LEED Green Associate; LEED AP con Especialidad (BD+C, ID+C, O+M, ND, Homes); LEED Fellow; Green Rater, y; LEED AP Profesional Acreditado (primer versión ahora expirada)– y quienes forman una red de profesionales enfocados en el desarrollo y transformación, no sólo de la construcción, si no también en la economía y la promulgación de políticas públicas nacionales como en la Norma Mexicana NMX-AA-164-SCFI-2012 de Edificación Sustentable.

Es evidente entonces que, el compromiso de los profesionales en México con el desarrollo social, económico y ambiental está en constante crecimiento, y cada vez son más los involucrados en los negocios de la edificación sustentable que están adquiriendo credenciales profesionales LEED®

Según información del USGBC®, hoy en día (Marzo, 2016) existen 1,060 profesionales mexicanos registrados en su plataforma de los cuales, 417 se adjudican 498 credenciales –ya que algunos profesionales cuentan con más de una credencial– entre LEED AP con alguna especialidad o la LEED Green Associate, además de resaltar que México cuenta con el primer LEED Fellow de América Latina.

El desglose al día de hoy es que en México existen:

leed mexico-01

Foto de 7-Eleven UDEM por USGBC® editada por Eduardo Ortiz con datos del USGBC® al 9 de Marzo del 2016.

Es pertinente resaltar que Revitaliza Consultores cuenta con el único profesional acreditado como Green Rater, mientras que Bioconstrucción y Energía Alternativa cuenta con el único LEED Fellow mexicano.

Si bien, el reto para México es mucho mayor, el ramo de la edificación sustentable requiere que más profesionales se acrediten y se involucren para aportar a temas como la construcción, administración, diseño, ingenierías, e incluso, en el ramo académico.

Aquí algunos de los nombres de los profesionales en México que han impulsado el crecimiento de los edificios LEED®

  • ALEJANDRO ALFARO. LEED AP BD+C, Director de PGAL Latino América
  • ALEJANDRO BÁTIZ, LEED AP BD+C, Director de CIVITA SC
  • ALICIA SILVA, LEED AP BD+C, O+M, ID+C, Fundadora y CEO de Revitaliza Consultores
  • CÉSAR ULISES TREVINO, LEED FELLOW–LEED AP, CEO
  • De Bioconstrucción y Energía Alternativa (BEA)
  • FERNANDO CALDERÓN, GREEN RATER, LEED BD+C, Director Ejecutivo del Calderon Green Consulting
  • JORGE LÓPEZ DE OBESO, LEED FACULTY, LEED AP BD+C, Fundador y Director de EA Energía y Arquitectura
  • MARIA DE LOURDES SALINAS, LEED FACULTY, LEED AP BD+C, O+M, Directora de THREE Consultoria Medioambiental

Nota: A Marzo del 2016, según datos del USGBC®, la red de profesionales LEED® a nivel internacional está conformada por: 27,710 con credencial LEED Green Associate; 28,350 LEED AP Building Design & Construction; 2,263 LEED AP Operation & Maintenance; 2,132 LEED AP Interior Design & Construction; 609 LEED AP Neighborhood Development; 615 LEED AP Homes; 203 LEED Fellow; 264 LEED for Homes Green Rater Training, y; en su momento 30,198 lograron obtener la credencial LEED AP Accredited Professional que hoy en día, ha sido discontinuada por el USGBC®.

leedworldprofessional

Fuente: USGBC® al 9 de Marzo de 2016. Gráfico elaborado por Eduardo Ortiz.

Por: Arq. Eduardo Ortiz González LEED Green Associate

http://www.about.me/edby7

Bibliografía

Crea, Josep. (2015) Who in Mexico is using LEED? Published in the USGBC® in: http://www.usgbc.org/articles/who-mexico-using-leed

USGBC®. (2015) LEED in Mexico. Published in: https://readymag.com/usgbc/Mexico/

USGBC®. (2016) Directory of People. Published in the USGBC® in: http://www.usgbc.org/people

VIVIENDA DE INTERÉS SOCIAL. UN FOCO DE ENFERMEDADES PARA MÉXICO.

Vivienda Social en México

VIVIENDA DE INTERÉS SOCIAL. UN FOCO DE ENFERMEDADES PARA MÉXICO. 

Hace un par de años estaba platicando con una familia en un municipio de García Nuevo León de una colonia construida con viviendas de tipo de interés social. Las construcciones que allí yacen tienen medidas de 3.50 metros de frente por 12.00 metros de fondo para familias de cinco o seis integrantes. Sin embargo, el problema no paraba ahí. Platicando con la familia, me contó que semanas atrás, habían encontrado a un jovencito de doce años (yo diría aún niño) a punto de violar a una niña seis; Tras el juicio en dónde se determinaría la situación del menor, se le preguntó: ¿Tu crees que lo que ibas a hacer es correcto?, a lo que el joven contestó – “claro que está bien, es algo normal, mi papá se lo hace a mi hermana todo el tiempo”.

Quiero recordar que en el 2009, México entró en un problema a nivel nacional en temas de seguridad social debido al aumento de robos, secuestros, enfrentamientos entre grupos delictivos, narco bloqueos, multihomicidios, entre otros hechos que posicionaron al la nación mexicana a nivel internacional cómo uno de los países más inseguros del mundo, misma situación que lo llevó según especialistas a que disminuyeran sus ingresos referente a turismo, inversiones de empresas internacionales, fuga de intelecto y empresarios, así como en el aumento de cierre de empresas de diferentes escalas, afectando así, en la economía de todos los sectores sociales de la nación, pero ¿cuál fue el factor?

“México a lo largo de su historia ha sufrido cantidad cambios que han afectado la manera en que sus ciudades y su población se han conformado y desarrollado a lo largo del tiempo” (Sánchez, 2010), factores que han se han visto reflejados también en el incremento en la migración de poblaciones rurales a las ciudades de mayor concentración como la Ciudad de México, Guadalajara, y Monterrey, quienes han tenido que buscar la manera de satisfacer a dichas personas en cuanto a infraestructura social como Educación, Salud, Empleo y Vivienda, siendo este último tema, uno de los principales problemas que los diferentes gobiernos han intentado solucionar con programas o instituciones como INFONAVIT, CONAVI, FONHAPO, Programa Nacional de Vivienda 2007-2012, Esta es tu casa (2010), CONOREVI, FONAVIR, FOVISSSTE, entre otros más que le permitirían a la población adquirir una vivienda que satisficiera las necesidades que cada familia requiriera, en dónde el resultado para la mayoría de dichos programas o instituciones, terminó siendo, la vivienda de interés social, pero ¿Qué relación existe entre los problemas mencionados que existieron en México a partir del 2009 con la vivienda de interés social en México o el intento de la violación de este jovencito a una niña de seis años?

Es importante mencionar que “para algunos economistas la vivienda es difícil de aceptar como elemento integral de la política macro-económica porque la consideran parte del consumo y no parte de la inversión” (Gilbert, 2009), por lo que se puede ver reflejado en el modelo de diseño y construcción de la ya mencionada, vivienda de interés social, carente según diversos especialistas en arquitectura, urbanismo, sociología, antropología y psicología, de habitabilidad y conectividad a las actividades diarias que realizan las personas que ahí viven. Según Lotito (2009) “el espacio vital puede definirse como aquel conjunto de hechos y circunstancias que determinan el comportamiento de un sujeto dado en un momento determinado”. Entonces, si la calidad de una vivienda puede afectar en el comportamiento de una persona, ¿cuáles fueron la bases para determinar que los modelos de vivienda de interés social que se están construyendo en las principales ciudades de México son las idóneas para que las personas puedan realizarse como ciudadanos de bien para una nación?. Es evidente que para los políticos mexicanos “mejorar la calidad de la vivienda no hace que una economía sea más competitiva. La importancia de la vivienda sube en la lista de prioridades solamente durante épocas de recesión cuando se utiliza como fuente de generación de empleos” (Gilbert, 2009) teniendo como resultado dichos modelos que yacen en las periferias de las ciudades mencionadas.

Es evidente que en México, la mayor parte de su población requiere de algún tipo de ayuda institucional, ya sea privada o pública, para poder adquirir una vivienda que les pueda ayudar a desarrollarse como individuos y ciudadanos, pero ¿realmente estas viviendas de interés social que están adquirieron las personas están satisfaciendo sus necesidades?. “A pesar de las peculiaridades que encontramos en el sector habitacional, es difícil comprender porqué la vivienda no ha sido admitida como un problema social” (Gilbert, 2009) si se ha determinado en diferentes investigaciones que la vivienda juega un papel indispensable para el desarrollo de una persona, entonces ¿qué estamos esperando para mejorar nuestros modelos de diseño y construcción de vivienda de interés social?

He estado trabajando en un par de colonias en los municipios de Benito Juárez, y García, en el estado de Nuevo León y es muy triste tener que ver cómo familias completas se desintegran por las carencias con las que cuentan dichas viviendas, en donde platicando con varias familias, me han comentado que varios jóvenes se han involucrado en el narcotráfico a causa de la desesperación que el espacio les genera, la lejanía con la que se encuentran de sus centros de estudios o trabajos, y la situación similar que viven otras familias. ¿Qué si creo que la vivienda de interés social en México es una de las principales causas del apogeo de la inseguridad en México en los últimos años? ¿Qué si creo que la vivienda es causa de violaciones de niños y niñas? Si, si lo creo, y no sólo creo que es una de las principales, sino que es la principal.

Tal vez lo más triste es ver como amigos y compañeros en redes sociales suben fotografías o te platican con emoción y júbilo que están construyendo casas en serie de este tipo de más de 3,000 viviendas. ¿Por qué los arquitectos nos llenamos de emoción ante semejante atrocidad social? No los juzgo, también las condiciones laborales (y que son pésimamente pagadas de entre ocho mil y once mil pesos mensuales con horarios de más de 10 horas al día incluyendo sábado) para la mayoría de los arquitectos, sobre todos los jóvenes recién egresados, se remiten a tener que trabajar para construir dichas casas, o de lo contrario tendrían que dejar de ejercer su profesión ante la falta de oportunidades, y eso, eso también es muy triste.

Yo preguntaría ¿Qué debemos hacer? ¿Cómo lo debemos hacer? y ¿Cuáles son las formas en que tendremos que hacerlas?.

Por: Arq. Eduardo Ortiz González LEED Green Associate

http://www.arquitecturaparamiescuela.org

El Rol de la Academia en la Arquitectura

Arquitecturaparamiescuela

Estaba viendo a un par de niños platicar después de haber ayudado a construir en cooperación con la comunidad, una nueva biblioteca en una escuela primaria pública en el municipio de Juárez Nuevo León, cuando uno de ellos, de 7 años, tez morena, juguetón, chaparrón, pero muy humilde, toma un libro y una silla, se sienta, lo empieza a hojear y comienza a mirar fijamente las imágenes. En eso, el otro, de tez un poco más blanca, de 8 años, alto, pícaro y quisquilloso, le dice al chaparro: —¡Oye! ¿Qué quieres con ese libro? Tú ni sabes leer; a lo que le contesta: —¡Ah güey! Déjame, estoy viendo los dibujitos; y le recrimina nuevamente: —Pues a que le tiras, si los libros son para leerse, no para ver dibujitos; a lo que nuevamente le contesta el chaparro: —¿Pues déjame no? A partir de ahora voy a aprender a leer porque voy a venir todos los días a la biblioteca porque está bien chida.

He tenido la oportunidad de dar cátedra en cuatro universidades en las facultades de arquitectura a nivel licenciatura en la ciudad de Monterrey, y me he encontrado con una constante muy particular, en la que las universidades (al menos en las que he estado) intentan egresar a estudiantes especialistas en autocad y hacer renders sin importar si el alumnos realmente aprendió la importancia de tomar en cuenta a sus clientes y usuarios para poder diseñar. Incluso, en una de ellas, tuve que renunciar porque la coordinadora que tenía, buscaba que en una clase de Taller de Proyectos, pusiera un examen con alveolos… el chiste se cuenta solo. Sin embargo, hoy tuve la oportunidad de platicar con el director de otra universidad en la que no he dado cátedra, pero que he colaborado con alguna forma en proyectos académicos con enfoque social y de proyección real, y comentó algo que al principio me dio muchas vueltas y ahora le encontré una razón muy cierta. ¿Por qué las Escuelas de Arquitectura tiene materias, tópicos o especialidades catalogadas cómo Arquitectura Sustentable, Arquitectura Social, Urbanismo Social, Urbanismo Sustentable, Accesibilidad Urbana, Urbanismo y Ciudad, entre otros? ¿Qué no deberíamos estar desarrollando proyectos que engloben todos estos términos? ¿Qué no deberían estar los estudiantes entendiendo cuál es el proceso de entender, desarrollar, proyectar y ejecutar? Realmente lo pregunto porque no lo sé.

¿Cuál es el Rol de la Academia en la Arquitectura?

Entre Mayo y Agosto del 2015, trabajé con una quinteta de alumnas en el proyecto de la activación de una biblioteca en una escuela primaria pública del municipio de Juárez Nuevo León. Si, el mismo de la historia que arriba les conté. Entre visitas, diseño, operación, desarrollo, proyección, fondeo y ejecución; las alumnas y la comunidad, hicieron una inversión en el proyecto no mayor a 180.00 dólares, proyecto que da servicio a más de 300 alumnos, lo ni siquiera representa una inversión de 1.00 dólar por niño o niña de la comunidad. Y no es el monto invertido, si no el tipo de beneficios que se pueden tener bajo un proceso de diseño implementado. Hay ocasiones en que los alumnos, con tal de tener una maqueta impresa en madera y 3D gastan más de 1,000.00 dólares, más la impresión de láminas, planos, presentaciones, etc. No digo que está equivocado, no digo que hacer eso no esté bien, sólo vuelvo a preguntar. ¿Cuál es el Rol de la Academia en la Arquitectura? ¿Qué estamos formando? ¿Qué tipo de Diseñadores queremos tener?

Desde mi punto de vista, y reitero, muy particular, creo que las Escuelas de Arquitectura no debería dejar graduarse a aquellos alumnos que no hayan pasado por la pala, brocha, martillo, cambiar cables, cambiar tuberías, instalar sanitarios, construir “algo”, casi me atrevería a decir “lo que sea”, pero que hayan pasado al menos una vez por la realidad que allá afuera les espera; mínimo para que los maestros de obra no se burlen de ellos y sus “selfies” en la construcción.

Es cierto, todos tenemos un objetivo y procesos distintos de aprendizaje, todos tenemos un fin diferente del por qué decidimos estudiar esta hermosa carrera, pero creo que las Escuelas de Arquitectura no deberían permitir que los alumnos remitan su aprendizaje sólo a lo que una computadora con los programas de Autodesk instalados les puede ofrecer. La Arquitectura va más allá de un plano, de un render; bien lo decía Agustín Landa “Mientras Windows prende y toca su musiquita, yo ya hice tres croquis”. Los estudiantes de ahora nos frustramos si no hay luz, si no hay internet, si se traba el autocad, si la máquina no da la capacidad para hacer un render cuanto antes. Pero creo que la culpa no es de ellos, si no de los catedráticos que se los pedimos. Y me gustaría dejar claro que no estoy en contra de ello, al final de cuentas, la representación es lo que vende, lo que nos da de comer a la mayoría de los arquitectos, pero dudo mucho que ese sea el rol de las Escuelas de Arquitectura, y si así lo es, que alguien me avise para dejarlo ya.

Otra de las frases que más me ha encantado escuchar, fue una de Jorge Melguizo que decía: “Los mejores libros de Arquitectura están allá afuera en las calles, no en el último libro de Rem Koolhaas”, y vaya que cada día que estoy en cátedra le encuentro más sentido, alumnos hablando de las utopías en temas de ciudad, vivienda y accesibilidad, quejándose en redes sociales por todo, pero que no son capaces de agarrar una tarima y transformarla en una banca pública, “desafiando” si así lo quieren ver, a las carencias de las políticas públicas, o la falta de voluntad de muchos de nuestros políticos; total, eso no importa, porque la pregunte vuelve a ser ¿Cuál es el Rol de la Academia en la Arquitectura?

Quiero recalcar que no fui ni tantito, el mejor de los estudiantes de arquitectura de mi generación, ni académica, ni de aprendizaje, ni de cumplimiento, incluso, ni de ganas, y claro que me arrepiento de no haber aprovechado todas las oportunidades que ahora conozco, pero a veces pienso que muchas de esas cosas que nunca hice, fue porque ni siquiera sabía que existían, y eso… eso es preocupante, que un alumno no conozca cuáles son las posibilidades que tiene para su formación y profesión, realmente es preocupante, y vuelvo a preguntar ¿Cuál es el Rol de la Academia en la Arquitectura?

En el Congreso Arquine de los 15 años en 2014 en Chile, Jorge Hoehmann, director de la carrera de Arquitectura de la Universidad Mayor, estuvo al mando en un debate sobre esta misma pregunta que ya hecho constantemente con Mauricio Rocha, y la conclusión fue: “Claro que es importante el rol de la academia” bajo unas aportaciones que se realizaron.

No soy quien, ni tengo la gran experiencia en la academia, pero como estudiante y catedrático, me atreveré a mencionar cuáles son los diez Roles que debería de tener la Academia en la Arquitectura:

  1. Asegurarse que todos los estudiantes conozcan cuáles son la gama de oportunidades que tienen para desarrollarse personal, espiritual y profesionalmente. Si no nos aseguramos, nos nos quejemos que ellos son apáticos.
  2. Asegurase que todos los estudiantes tengan voz orientada en cuánto a sus propuestas de mejora en los planes de estudio, actividades extracurricula, y convenios con otras entidades tanto públicas como privadas.
  3. Asegurarse que todos los estudiantes tengan al menos una experiencia de diseño, gestión, desarrollo y ejecución de un proyecto integral en dónde involucren todos los temas de moda y no moda como Arquitectura Social, Experimental, Sustentable, Accesible, etc.
  4. Permitirles que los estudiantes utilicen sus Escuelas como centros de aprendizaje y exploración libre en dónde puedan proyectar sus proyectos e ideas.
  5. Mostarles el trabajo que otras universidades (aunque sean competencia local) están haciendo cuando lo hacen exitosamente, e incentivarlos a que ellos también pueden llegar a esos lugares, aunque cada universidad tenga sus propios objetivos.
  6. Incentivar la competencia sana entre sus estudiantes y los de otras universidades para forjar una relación que permita el crecimiento de cada uno de ellos.
  7. Invitar a organizaciones civiles, empresas de inversión educativa y gobierno, a que trabajen directamente al menos una vez con los estudiantes para que se involucren en el accionar de la vida real de un arquitecto.
  8.  Incentivarlos a participar en al menos dos concursos que les permitan explorar formas, funciones y posturas políticas ante diversas circunstancias que les puedan enriquecer en su ideología temprana.
  9. Invitar a los egresados jóvenes, maduros y “viejos” de sus respectivas universidades con proyectos exitosos para que compartan sus recorridos de vida y muestren el trabajo que han logrado realizar en sus diferentes etapas.
  10. Formarlos como personas y seres humanos que trabajan con otros que son exactamente igual que ellos a pesar de su nivel socioeconómico, pensamiento ideológico, diversidad sexual, diversidad cultural, y todas esas cosas que ustedes ya conocen.

Estoy seguro que una Escuela de Arquitectura es mucho más que lo que arriba estoy proponiendo, sin embargo, también estoy seguro que pocas escuelas han de asegurarse que sucedan al menos la mitad de los diez puntos que se mencionan.

Si la Academia no asegura al menos estos diez, entonces no nos sintamos ofendidos cuando nuestros amigos, familiares, conocidos o clientes nos digan: ¿Eres Arquitecto? Le salieron unas grietas a mi casa ¿Las podrías revisar?

Arq. Eduardo Ortiz González LEED Green Associate

Catedrático UANL , UVM, LCI, UMM.

http://www.arquitecturaparamiescuela.org

8 pasos para la participación comunitaria.

AULARQ Arquitectura para mi Escuela

Desde hacer varios años he estado involucrado en organizaciones civiles y trabajo profesional dedicado a trabajos en dónde buscamos la inclusión de las comunidades en todo momento. ¿Por qué? Una vez me contó un profesor de la Facultad de Arquitectura de la UANL que él, estaba decepcionado de las personas, que él no creía que con dinero se podían mejorar las comunidades más problemáticas, a lo que yo le pregunté qué por qué pensaba eso; Su respuesta fue simple: “Una vez conseguí un millón de pesos para rehabilitar una secundaria en una colonia problemática, cambiamos vidrios, pintamos… la dejamos como nueva, y al mes siguiente de haber terminado, la encontramos con graffiti en muros y vidrios nuevamente completamente destrozados”.

Aquel momento me hizo reflexionar mucho (sin aún haberme involucrado en organizaciones civiles ni conocía lo queue muchos llaman: participación comunitaria) y pensé: “pues claro, este tipo llegó con el dinero en la mano y ni les preguntó si estaban de acuerdo en que intervinieran en su escuela”. Allí empezó mi caminar en este tipo de proyectos.

Algo que me fascinó hace poco, fue haber leído un artículo en Plataforma Urbana que escribió Daniela Hidalgo en lo que plantea los ocho puntos principales para lograr participación comunitaria en todos los proyectos. Se los comparto a continuación:

“1. Pregunte a los locales acerca de lo que mejor saben hacer. Por ejemplo, pida a la gente que le enseñe a cocinar. En la mayoría de los casos la gente estará feliz de hacerlo. A partir de esto, el investigador comienza a hacer preguntas: ¿qué es lo que siembran? Papas. OK, ¿están enfrentando problemas con creciente papas? ¿Están teniendo problemas con el agua? Usted los trae en una discusión de manera natural. Esta parte es la oportunidad de saber sobre problemáticas en la comunidad, tales como el agua, la tierra o la movilidad.”

“2. Pida a las personas que le muestren su comunidad, lo que hacen todos los días. Es muy difícil hacer esto como un científico, haciendo preguntas. Es más natural decir: Bueno, ¿mañana por la mañana te gustaría desayunar conmigo? Así que usted me puede mostrar lo que se hace en las mañanas. Luego, él / ella le llevará a una rutina de lo que él / ella hace en un día típico. De esta manera usted entenderá cómo las personas se relacionan entre sí, además, cómo las personas se relacionan con el espacio.”

“3. Las cosas simples pueden traer identidad. Durante la entrevista, John KC Liu señaló un caso de una pequeña aldea en China: “Estábamos caminando alrededor, y luego algunas personas de la tercera edad mencionaron: ‘Cuando éramos niños había un viejo pozo, por la ladera, muy lejos, que ha sido abandonado’. Así que les dijimos que nos llevaran allá. Nos pareció bien, y su importancia para la comunidad era evidente, ya que trajo recuerdos de sus días de juventud, y sirvió como un recurso importante para el pueblo. Esta es ahora una zona de aguas de recreo. Pueden traer visitantes a la fuente, pueden lavarse las manos, y los niños pueden jugar. Sin este proceso, no se hubiese puesto en manifiesto el pozo”. El planificador debe crear oportunidades para descubrir los puntos de interés de la comunidad.”

“4. Identificar problemáticas del lugar. Es importante tener una idea de qué tan común es un problema. Al hablar a través de estos problemas y la conexión con el pasado, el planificador será capaz de analizar claramente la situación. El planificador identificará algunos problemas que solo pueden solucionarse a nivel superior, mientras que otros problemas pueden ser solucionados a nivel comunitario.”

“5. Compartir con la comunidad la información encontrada. Los lugareños han dado información y colaborado en el proceso de la investigación, y ahora es el turno de los planificadores de compartir con la comunidad los hallazgos. Organice toda la información que tiene en el mapa: imágenes, historias y otros detalles importantes. A continuación, muestre la información a la comunidad de manera positiva, porque se trata de sus medios para construir una buena relación con su comunidad. Después de esto, la comunidad puede sentir una identidad más fuerte, ya que el planificador está mencionando las potencialidades de la comunidad.”

“6. Construir algo concreto, en lugar de tener reuniones y solo hablar. El investigador tiene que pensar en la construcción de un equipamiento comunitario y actividades que involucren a  miembros de la comunidad. Puede ser algo muy simple, como por ejemplo, durante mucho tiempo la gente ha tirado la basura en un área en particular y a la comunidad no le gusta, pero nadie ha hecho nada para resolver el problema. ¿Qué tal si se ese espacio? Puede arreglar con un líder local y deshacerse de la basura, y juntos diseñar este espacio y después celebrar. Lo que se hace no es tan importante; que se haga algo con la comunidad es lo importante. Esto ayudará a la investigación para ganar la confianza de la comunidad.”

“7. Organizar a las personas más activas. Las personas que son más activas en la comunidad pueden ser los próximos líderes y pueden seguir organizando los futuros proyectos en su comunidad. Después de que la comunidad empieza a ser más activa, el planificador puede llevarla al siguiente nivel con la recaudación de fondos.”

“8. El gobierno local siempre se interesa más cuando ve que la comunidad está activa; es difícil para el gobierno hacer las cosas cuando la comunidad es pasiva. Usted puede llevar en el momento adecuado a los representantes del gobierno a visitar la comunidad para que puedan ver que esta tiene planes e ideas. Esto no solo se aplica a los gobiernos locales, sino también a las organizaciones internacionales y otras entidades.”

“El papel de un planificador es ser parte de la comunidad y se centra en las necesidades de la comunidad. Para lograr esto, el planeamiento debe comprender las actividades de una comunidad y cómo las personas interactúan entre sí. Solo entonces el planificador tiene una idea de cómo las personas utilizan su espacio. La mejor manera de mantener la identidad es mapear las actividades de la gente, ver cómo usan su tierra y cómo interactúan con el espacio, además de identificar lo que es importante para la comunidad. Es acerca de la conexión de la participación al entorno físico, que sigue siendo un reto para los planificadores de hoy.

Referencias:

Hester, R. (2015) Entrevista personal una visión general de la participación comunitaria. Autor de Diseño para la Democracia Ecológica y Diseño Comunitario.

Liu KC J. (2015) Entrevista personal sobre pasos para la participación comunitaria. Director de Planificación y Diseño de la Universidad Nacional de Taiwán.

Visita al Centro de Investigación de la Universidad Nacional de Taiwán.”

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2015/07/23/8-pasos-para-la-participacion-comunitaria/

Por: Eduardo Ortiz

Arquitecto  LEED Green Associate